Una ciudad se levanta, la capital de un país bloqueado, al que han intentado asfixiar económicamente. Una ciudad se levanta porque la Revolución nunca abandona a sus hijos. Una ciudad se levanta porque los cubanos aprendimos que solo la unidad hace posible el desafío de enfrentar cualquier contratiempo. Una ciudad se levanta porque Cuba es un país que se construye con “todos y para el bien de todos”.