Cuando la unidad de carbono fue creada no existía el
“ego”, su conexión con el servidor por medio del Wi-Fi
era suficiente para mantener a las unidades de carbono
alejadas de la consciencia del ser y de la fuente. Cuando el libre albedrío le fue dado, y su conexión Wi-Fi desactivada, fue necesario implantar un programa de seguridad que protegiera el acceso de la unidad de carbono a la consciencia del ser, para evitar su conexión con la fuente. El programa ego fue creado.