Construimos una balsa y naufragamos al interior de la madera para buscar qué decir. En el camino nos fuimos encontrando con historias, relatos, cifras, saberes. Tuvimos que pensar a qué suena. Y decidimos que a nosotros nos suena a bosque, a naturaleza, a fuego sagrado, a reunión, a verde. Neruda le escribió una oda a la madera diciéndole lo mucho que la ama, nosotros le hicimos un ensayo sonoro.