Hablamos de ánime, empezando por el principio: ese primer capítulo de ese niño con cola de mono y una esfera con cuatro estrellas; de ahí todo lo que se nos vino: robots enormes, partidos de fútbol que desafiaban las leyes de la física, niñas convertidas en maquinas de guerra, y toda esa locura que conlleva la cultura japones.
En el ExOrto recomendamos y en Te pongo en 4 ponemos a nuestro invitado en situaciones incómodas. Final feliz.