La culpa injusta se genera debido una "estrategia defensiva" utilizada por las personas infieles para salvar su responsabilidad. Aquí cabe el refrán: "Tras de ladrón, bufón". Cundo son atrapados o descubiertos, muchos individuos infieles se defienden contraatacando a la pareja y culpándola de todo lo que ocurre: "Nunca fuiste una buen amante y por eso me "obligaste" a buscarme otra", "Si no hubieras sido un fracasado, no tendría un amante", "Me hiciste la vida imposible: qué esperabas?", y así.