La moda es demasiado pasajera y por tanto carente del valor que tiene la permanencia de una joya. Así opina la gemóloga y diseñadora Karen Alonso. "Se mantiene en el tiempo, sumando gratos recuerdos a las vivencias de quien las lleva y las disfruta. Es un sector muy específico, intrínsecamente relacionado con el lujo y con un componente muy emocional"