Programa 255.
Tengo la difícil tarea de convertir un buen puñado de canciones en propuestas que intenten convencerte de que es necesario que reserves parte de tu consciente durante las dos próximas horas para mostrarte la magia que se esconde tras unas bandas que no gozan de los favores de grandes multitudes, bien porque acaban de dar esos primeros pasos o porque la buena suerte ha estado ocupada con proyectos de dudosa condición musical a los que algunos destinan una buena cantidad de dinero para recaudar más. En todo caso, lo que te propongo es algo que no escucharás en las emisoras convencionales, que suelen estar ocupadas en hacer girar los rodillos que imprimen los billetes que producen obesidad en las carteras de "aquellos…" Empecemos a cambiar promesas por realidades camino a La Próxima Estación. Soltamos frenos.