Resulta curioso comprobar cómo tus gustos se adaptan a los placeres que percibes en cada momento de tu vida. Cuando eras un niño, degustar un bocadillo de cualquier sucedáneo del chocolate era un placer que disfrutabas mediada la tarde. El chocolate, la Nocilla, el Tulipán, se convertían en un estimulador del hipotálamo que se volvía loco segregando endorfinas. Esto era una pequeña parte de la liturgia que se producía casi siempre delante del televisor, cuando veías tu programa favorito, donde escuchabas aquellas canciones que iban marcando tu juventud. Esta relación nos ha condicionado a la hora de percibir la música. Es un ejemplo de los muchos factores que nos llevan a ser más o menos receptores de la música, y de nuestras preferencias musicales. Aunque, eso sí, siempre relacionados con el placer y la inconsciencia. De esta forma, he de pedirte que, dentro de tus posibilidades te acomodes lo mejor posible. Incluso que reserves el mejor de tus tragos para esta hora en la que he de recogerte en el 106.8 para Radio el Álamo, en el 107.4 para Radio Somontano, el 107.2 de Siempre Radio en Jaén, en el 107.4 de Radio Matorral, y, en forma de unos y ceros, en la emisión digital de rockinbierzo.com desde Ponferrada y en radio414.com desde Perú y ambos para el resto del mundo. No tienes por qué subir demasiado el volumen, basta con dejar acercarme a tus oídos para decirte cosas que, hoy , en La Próxima Estación, conseguirán cambiar algunas de tus creencias musicales y en algunos casos, crear otras nuevas. Lentamente, soltamos frenos.