Nunca he querido jugar a ser lo que ni soy ni quiero ser, lo que ahora se llama un “Influencer”. No tengo millones de orejas orientadas hacia mí, no las necesito. Tengo un buen puñado, las mejores. Las que son capaces de disfrutar de las propuestas musicales que he ido robando a esas bandas que, en la mayoría de los casos, empiezan a caminar por un mundo, que es tan maravilloso, como cruel. Y con esta labor, espero darles a cambio un buen número de almas que saben encontrar el placer en canciones que, en algunos casos, están lejos de sus preferencias. No quiero que esta "intro" robe más protagonismo a este puñado de temas que han reservado un billete para La Próxima Estación. Soltamos frenos.