Muchos adictos a la tinta insisten en que el conocer todas las palabras del abecedario les cualifica como buenos escritores, cuando lo realmente cierto es que solo les ayuda a encontrar la mejor descripción para su ignorancia. Es por eso que La Próxima Estación alcanza una nueva temporada. No me importa demasiado el número de programas que hemos hecho, sino los que quedan por cumplir. En ellos, unas pocas bandas se convertirán en protagonistas de las dos horas que nos han reservado en esta estación para formar una parte de esta historia. Tal vez el transcurso del tiempo le conceda la importancia que tienen las formaciones que nos esperan al borde de este trayecto que hemos de comenzar. Soltamos frenos.