En esta edición descubrimos un puñado de bandas desde el punto de vista de alguien que visita el pasado en la presentación de cada una de ellas. Una historia contada en partes que deberás unir a medida de que te encuentras con lo mejor de la música independiente. Así comenzábamos:
No podría atribuirme ser la voz mesiánica de nadie, apenas la mía. En el mundo de la música ya basta y sobra con un Milli Vanilli en nuestras vidas. Además, sé que tienes una buena cultura musical y posees una voz propia con la que defender tu buen gusto. Yo sólo estoy aquí para secuestrar esa parte de ti que necesita escapar de la monotonía, romper la realidad que te han impuesto desde siempre y ayudarte a crear tu propio presente, uno en el que nadie decide la música que debes escuchar.
En La Próxima Estación te damos a conocer una serie de opciones musicales recogidas de ese universo independiente al que quiero que me acompañes. Y hoy, de una forma diferente, quédate y lo entenderás.
¡Soltamos frenos!.