En el noroeste provincia de Córdoba existen volcanes inactivos: el de las sierras de Pocho –al este de la localidad de Salsacate– y el de Sierra de los Cóndores, que se extiende aproximandamente entre las localidades de El Pungo y Despeñaderos.
Los volcanes cordobeses más jóvenes datan de aproximadamente cinco millones de años atrás y algunos habrían sido imponentes. Si se tiene en cuenta que la erosión desgasta poco menos que un milímetro por año, se estima que algunos de esos volcanes podrían haber alcanzado una altura de hasta 3.000 metros sobre el nivel del mar. Para dimensionar su tamaño, basta un dato: el cerro Champaquí –el punto más alto de la actual geografía provincial– alcanza los 2.884 metros sobre el nivel del mar.
El estudio de esas estructuras geológicas es útil para reconocer las características que tuvo el paisaje cordobés en ese pasado lejano e identificar los recursos naturales que generaron. ¿Su legado más importante? Las reservas de materiales que actualmente se utilizan ampliamente en la construcción.