Ponte en situación: Quedas con tu lover nuevo, os gustáis y decides que "tenéis que conoceros mejor". Vas a su casa, mete la llave dos veces, entra con el pie derecho, quita los zapatos y entonces te mira. Aún no lo has pillado, pero es cuestión de minutos que empiece el ritual... Y es que no hay mayor espectáculo que follarte a un obsesivo, ¿o sí?