Existen otros seres vivos a los que sí los podemos dotar de “alma” y en este caso está el castaño. Sus fruto, la castaña, fue fundamental antes de que la patata viniera de América; fue el alimento de tantos seres desheredados… esos seres humanos que pasaron su existencia sin dejar recuerdo alguno, todos aquellos que en época de escasez y hambrunas apenas podían sobrevivir y esta supervivencia la consiguieron con la castaña.
La cultura celta
Haciendo historia, los celtas consideraban al castaño uno de los veintiún árboles mágicos de su religión, el druidismo. El castaño era el árbol que representaba la honestidad. Los celtas consideraban la naturaleza como un ser sagrado y mágico en donde los árboles representaban la unión del mundo terrenal con el espacio sagrado y por tanto, como una unión con sus divinidades y dioses. Este pueblo, a diferencia del pueblo latino, no tenía templos. Por eso, en un claro del bosque, hacían sus celebraciones siempre en contacto con la naturaleza.
De entre los veintiún árboles sagrados, el castaño representa, además de la honestidad, el aprendizaje y el conocimiento oculto. Según el horóscopo celta los nacidos entre el 15 y 24 de mayo y del 12 al 21 de noviembre tienen espíritu de lucha y un gran sentido de la justicia e igualdad pues siempre pelean por lo que creen. Son personas muy agradables, poseen energía y juventud constante, son diplomáticos lo que les ayuda en todo ámbito serio de la vida, encajan en la sociedad y tienen capacidad de comunicación.
La alimentación de los celtas era a base de bellotas y castañas, de ahí puede venir la fiesta de la castaña ya que era el alimento básico de todo un pueblo.