2Cr 32:24 Por aquellos días Ezequías enfermó gravemente y estuvo a punto de morir. Entonces oró al Señor, quien le respondió y le dio una señal extraordinaria.
2Cr 32:25 Pero Ezequías no correspondió al favor recibido, sino que se llenó de orgullo. Eso hizo que el Señor se encendiera en ira contra él, y contra Judá y Jerusalén.
2Cr 32:26 Luego Ezequías, junto con los habitantes de Jerusalén, se arrepintió de su orgullo, y mientras él vivió, el Señor no volvió a derramar su ira contra ellos.
Flp 2:3 No hagáis nada por egoísmo o vanidad; más bien, (con humildad) considerad a los demás como superiores a vosotros mismos.
Pro 16:18 Al orgullo le sigue la destrucción;a la altanería, el fracaso.
Rom 12:16 Vivid en armonía los unos con los otros. No seáis arrogantes, sino haceos solidarios con los humildes. No os creáis que sois los únicos que sabéis.
Sal 19:12 ¿Quién está consciente de sus propios errores? ¡Perdóname aquellos de los que no soy consciente!
Stg 4:6 Pero él nos da mayor ayuda con su gracia. Por eso dice la Escritura:«Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes.»
2Co 10:17 Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor».
1Ti 6:16 al único inmortal, que vive en luz inaccesible, a quien nadie ha visto ni puede ver,a él sea el honor y el poder eternamente. Amén.
1Pe 5:5 Así mismo, jóvenes, someteos a los ancianos. Revestíos todos de humildad en vuestro trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».
Sal 51:17 El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido.
6 de junio