Todas las tareas, que han de ser ejecutadas, debieran irse acometiendo según un doble criterio de «Importancia» y de «Urgencia».
Sin embargo, ahora mismo, nos encontramos en un tal sinsentido, en una tal vorágine de absurdos, hay tanta demencia, tal delirio, que es imposible saber a qué atenerse; cuál de los desmanes “desustanciaos”, es lo más «Urgente» o lo más «Importante» por remediar.
¿A qué atender primero?:
―Al totalitarismo democrático que inventa derechos inexistentes, negando derechos naturales evidentes,
―A la exaltación de asesinatos eugenésicos como “derecho”,
―A la educación dirigida a la corrupción moral de los niños,
―A la negación de la razón biológica contra natura e ingeniería social,
―Al exterminio programado de la familia,
―Al control tecnológico y trans humanismo,
―Al “nuevo desorden mundial”, sociedad de nuevos patricios y plebeyos y su creciente extorsión estatalista y supra estatalista.
[…]
Todo ello nos dispersa y dispersa los esfuerzos.
Texto completo en https://www.ahorainformacion.es/blog/la-tarea-el-deber-inexcusable/