No podemos confundir la aparición de celos patológicos con la intensidad del sentimiento en nuestra pareja. Es por eso que relacionamos directamente los celos con que nuestra pareja nos quiere mucho. Y esto no tiene que ver con la realidad. Los celos pueden convertirse en obsesivos y acabar con la relación de pareja. Los celos obsesivos son exagerados y están relacionados con la desconfianza y el control, motivados por la inseguridad que sentimos en nosotros mismos y la falta de autoestima. La buena noticia es, que se pueden tratar y trabajar, de manera que la persona celosa (que es la primera que lo pasa fatal) pueda aliviar esas tensiones y ansiedades que hasta hacen que se encuentra mal. Instagram: amarsano.psicologia. Carmen Tudela