Este cuento de Irene Hernández enseña a los niños lo importante que es que seamos generosos y compartamos lo que tenemos con los demás. Lo hace a través del Sol, quien al principio es un poco egoísta porque no quiere compartir con las Nubes el cielo de la aldea. Pero quien finalmente comprende que es mucho mejor compartir lo bueno que tiene con sus amigas las Nubes en lugar de disfrutarlo en solitario.