El pastor mentiroso es una fábula atribuida a Esopo, con una moraleja que advierte contra la mentira y el abuso de confianza.
En España y Latinoamérica, se menciona a veces erróneamente como el cuento de Pedro y el lobo (que es mi caso), por referencia al cuento musical homónimo (1936) de Sergéi Prokófiev, que tiene un argumento diferente. También ha sido editado en numerosas ocasiones con el nombre de Juan y el lobo. De este cuento se ha extraído la célebre frase ¡Que viene el lobo! como símil de amenazas infundadas.
La enseñanza de esta obra literaria es la defensa del valor de la sinceridad y la confianza que pueden llegar a tener las personas sobre ésta, porque un mal uso de la misma puede hacer perder la credibilidad. El pastor llega a perder la credibilidad por el abuso de la presunción de buena fe de sus conciudadanos, provocándole un grave perjuicio a su rebaño, dañando su fuente de subsistencia económica además de una pérdida sentimental.
"Nadie cree a un mentiroso, ni siquiera cuando dice la verdad."