HUMANIDAD
Humanidad es mi nombre,
y me hallo inmersa
en los confines perdidos del universo.
Veo con mis anteojos a personas que me buscan,
y veo a otras que les prohíben que me encuentren ,
por lo que espero en este rincón perdido
a que vengan y me liberen.
Hace mucho tiempo vivía en muchos lugares,
en un mundo donde había cabida para las emociones,
donde las personas aún eran personas
y pensaban y actuaban como tales.
Pero, no entiendo muy bien, cuándo ni por qué,
un día como otro cualquiera me anularon,
y me expulsaron de casi todos aquellos lugares lejanos
que por tantos siglos habité.
Dejé de existir para ellos,
mas no se percataron de este hecho,
no vieron que me habían perdido
y pensaban y actuaban sin sentido.
Los veo en este lugar
en el que ni decidí ni quiero estar,
mas he de conformarme y esperar,
porque sé que algún día no tan lejano
vendrán hasta aquí y me rescatarán.
Porque sé que no permanecerán mucho más
en ese estado lamentable,
colgando de un hilo cada vez más fino,
que en romperse no tardará .
Cuando vuelva me aferraré con fuerza
para que no me expulsen de nuevo,
sembraré allá por donde vaya
y mis raíces cavaré profundas .
Tan profundas como el vacío que veo en sus vidas,
eso es lo que haré, y no podrán exiliarme nunca más,
porque he aprendido de mis flaquezas
y seré mucho más fuerte que aquellos
que tiran insistentemente de esos hilos,
esos que los manejan y controlan
y que no los dejan que vivan.
A esos los traeré aquí , a estos confines perdidos,
ellos no pueden permanecer en un mundo de humanos,
porque no lo son, porque si así fuera yo no estaría aquí,
y porque si les permitiera permanecer allí,
volverían más temprano que tarde a manejar de nuevo los hilos.
La Rambla, a 2 de diciembre de 2013.-
HUMANIDAD
Humanidad es mi nombre,
y me hallo inmersa
en los confines perdidos del universo.
Veo con mis anteojos a personas que me buscan,
y veo a otras que les prohíben que me encuentren ,
por lo que espero en este rincón perdido
a que vengan y me liberen.
Hace mucho tiempo vivía en muchos lugares,
en un mundo donde había cabida para las emociones,
donde las personas aún eran personas
y pensaban y actuaban como tales.
Pero, no entiendo muy bien, cuándo ni por qué,
un día como otro cualquiera me anularon,
y me expulsaron de casi todos aquellos lugares lejanos
que por tantos siglos habité.
Dejé de existir para ellos,
mas no se percataron de este hecho,
no vieron que me habían perdido
y pensaban y actuaban sin sentido.
Los veo en este lugar
en el que ni decidí ni quiero estar,
mas he de conformarme y esperar,
porque sé que algún día no tan lejano
vendrán hasta aquí y me rescatarán.
Porque sé que no permanecerán mucho más
en ese estado lamentable,
colgando de un hilo cada vez más fino,
que en romperse no tardará .
Cuando vuelva me aferraré con fuerza
para que no me expulsen de nuevo,
sembraré allá por donde vaya
y mis raíces cavaré profundas .
Tan profundas como el vacío que veo en sus vidas,
eso es lo que haré, y no podrán exiliarme nunca más,
porque he aprendido de mis flaquezas
y seré mucho más fuerte que aquellos
que tiran insistentemente de esos hilos,
esos que los manejan y controlan
y que no los dejan que vivan.
A esos los traeré aquí , a estos confines perdidos,
ellos no pueden permanecer en un mundo de humanos,
porque no lo son, porque si así fuera yo no estaría aquí,
y porque si les permitiera permanecer allí,
volverían más temprano que tarde a manejar de nuevo los hilos.
La Rambla, a 2 de diciembre de 2013.-
HUMANIDAD
Humanidad es mi nombre,
y me hallo inmersa
en los confines perdidos del universo.
Veo con mis anteojos a personas que me buscan,
y veo a otras que les prohíben que me encuentren ,
por lo que espero en este rincón perdido
a que vengan y me liberen.
Hace mucho tiempo vivía en muchos lugares,
en un mundo donde había cabida para las emociones,
donde las personas aún eran personas
y pensaban y actuaban como tales.
Pero, no entiendo muy bien, cuándo ni por qué,
un día como otro cualquiera me anularon,
y me expulsaron de casi todos aquellos lugares lejanos
que por tantos siglos habité.
Dejé de existir para ellos,
mas no se percataron de este hecho,
no vieron que me habían perdido
y pensaban y actuaban sin sentido.
Los veo en este lugar
en el que ni decidí ni quiero estar,
mas he de conformarme y esperar,
porque sé que algún día no tan lejano
vendrán hasta aquí y me rescatarán.
Porque sé que no permanecerán mucho más
en ese estado lamentable,
colgando de un hilo cada vez más fino,
que en romperse no tardará .
Cuando vuelva me aferraré con fuerza
para que no me expulsen de nuevo,
sembraré allá por donde vaya
y mis raíces cavaré profundas .
Tan profundas como el vacío que veo en sus vidas,
eso es lo que haré, y no podrán exiliarme nunca más,
porque he aprendido de mis flaquezas
y seré mucho más fuerte que aquellos
que tiran insistentemente de esos hilos,
esos que los manejan y controlan
y que no los dejan que vivan.
A esos los traeré aquí , a estos confines perdidos,
ellos no pueden permanecer en un mundo de humanos,
porque no lo son, porque si así fuera yo no estaría aquí,
y porque si les permitiera permanecer allí,
volverían más temprano que tarde a manejar de nuevo los hilos.
La Rambla, a 2 de diciembre de 2013.-