POBRES RICOS
Hoy acabo de leer en una noticia,
que existe un presidente en América latina
que es el más pobre de todos los presidentes.
Dicen que dona el 91 % de su sueldo
a la beneficencia,
y que vive en una casa granja
rodeado de animales.
Este, a diferencia de otros no lleva escolta,
sólo su perro es su fiel compañero,
y su gastado coche le lleva a los lugares
que sus viejos y cansados pies ya no pueden llevarles.
Aunque creo que el titular no está bien redactado,
ya que por pobre se define en la RAE
a aquel que no tiene lo necesario para vivir,
y no creo que este sea el caso,
ya que para vivir bien posee lo necesario.
Por otro lado se encuentra la otra pobreza,
aquella que afecta a esos otros pobres,
con saldos bancarios
en paraísos fiscales,
conseguidos mediante robo y engaño,
con el beneplácito de los llamados mercados
que se jactan de la justicia más injusta
habida a lo largo de nuestra historia.
Pobre es sin duda aquel que solo posee mansiones,
yates, palacetes y grandes coches blindados,
con cuentas bancarias en todos los rincones.
Estos otros pobres necesitan llenar el vacío infinito
que solo consiguen llenar arrasando todo a su paso,
y aún no necesitando lo que tienen
desean más y más,
porque así se sienten con poder,
el poder que sólo se tiene
cuando su pueblo se adormece.
Estos sí dan hasta pena,
porque no saben vivir como este presidente
que no le falta de nada,
y con lo necesario le sobra y le basta
para vivir su vida sin arrasar a su pueblo
que deja que viva en paz y en libertad.
Estos pobres tontos aún no han comprendido
que cuando ya no estén y se vayan,
porque todos nos iremos algún día,
se irán como vinieron a este mundo
solos y sin nada.
Porque allá donde vayan
no podrán cargar con sus mansiones,
yates, palacetes y grandes coches blindados,
y nunca poseerán la paz y la tranquilidad
que este señor presidente,
de un país no muy grande en América latina,
tiene cada día, desde que se levanta al alba
hasta que se pone el sol cada día.
Estos otros pobres buscan la felicidad en forma de monedas,
porque sus vidas están completamente vacías,
y no han tenido nunca lo suficiente para poder vivir,
por eso han tenido que estar siempre al acecho
y al servicio de otros tantos carroñeros como ellos .
La vida se les va en un suspiro
rodeados de su séquito de personajes,
disfrazando con buenas palabras
su discurso petulante y aburrido.
Por lo que yo les pregunto a ellos:
¿quién es más pobre que vosotros ,
que aún teniendo tanto tenéis tan poco?
¿Pensáis que respiramos distinto oxígeno?
¿acaso creéis que no podemos pensar ni decidir?
No nos subestiméis,
que a lo mejor puede ser
que un día no tan lejano
el pueblo ya se despierte
y os deje sin palecetes,
ni consejeros, ni inmunidades
y seamos todos iguales,
entonces veremos en realidad
quiénes son los verdaderos pobres.
La Rambla, a 19 de noviembre de 2013