'Documentos TV' de la 2, profundiza en la eutanasia
«La última llamada», narra las vicisitudes de un grupo de ancianos, que reivindican la calidad de vida y muerte.
Un grupo de ancianos en Australia desafía la legislación de su país para conseguir el derecho a morir por su propia mano, para evitar la degradación física y moral, y la dependencia en grado extremo.
En muchos casos desechan la posibilidad de acabar sus días en una residencia impersonal, bajo el control de la profesión médica y exigen poder elegir su fin dignamente, sin dolor, sin agonía y rodeado de los suyos. Desde 2002 hasta 2005, mil cien australianos, en su mayor parte hombres, han recurrido al suicidio mediante formas violentas de muerte, como el ahorcamiento, y por eso, para no ser presa de decisiones desesperadas, un grupo de mayores, de entre 80 y 90 años, ha decidido fabricar clandestinamente el «nembutal», una droga mortal y prohibida para uso humano. En Australia, el simple hecho de poseer esta droga, sólo utilizada para sacrificios veterinarios, acarrea una pena máxima de dos años de cárcel .