Hay personas que sienten la necesidad de ingerir sangre. Por otro lado, existen asesinos en serie que sienten una emoción irrefrenable ante la sangre. Pero ¿qué ocurre cuando estos dos impulsos se unen? En Tiempo de Misterio proponemos un viaje por la vida de tres asesinos en serie que sentían una sed insaciable de sangre, en el más estricto significado de la frase.