Entre los discípulos que lanzaron las redes, podemos encontrar a San Pío de Pietrelcina y San Leopoldo Mandic que como símbolos de la misericordia, estos días sus restos mortales son venerados en la Basílica de San Pedro (Vaticano). Dos discípulos que desgastaron su vida en la escucha del prójimo para privilegiar con la misericordia a los pecadores, arrepentidos, desde el sacramento de la Confesión.