Lo mejor de todo gran espectáculo, es sin duda alguna, los protagonistas. Son los encargados de arrancar la emoción, la intriga, la carcajada del que mira. Son aquellos a los que les tiemblan las piernas y suspiran antes de enfrentarse al reto, al deseo, a la pasión de subir a un escenario, a la transformación. Eso es The Hole 2.