Chile, país de mestizos.
Por: Miguel Adolfo Casas Leiva
Primeros Antecedentes del Mestizaje
Desde la llegada del invasor peninsular a nuestro país, rápidamente se inició una abundante
proliferación de relaciones entre visitantes y locales.
Al aborigen llamó la atención las escasas mujeres que acompañaban a los barbudos montados a
caballo y al europeo lo recibió la sonrisa franca e insinuante de las jóvenes nativas. ¡Qué viajero
podría quedar indiferente al espectáculo de doncellas y matronas desnudas tomando su baño
cotidiano en el río más próximo! La rígida formación moral, las prohibiciones y normas religiosas,
se vieron sobrepasadas por la atracción de esos cuerpos húmedos retozando cada amanecer en
invierno y verano junto a las límpidas aguas. Recordemos que la edad promedio de los
conquistadores llegados a estas tierras no sobrepasaba los 27 años, y con la escasez de mujeres
blancas (aproximadamente una por cada 8 varones en tiempo de la Conquista), la doctrina
peninsular de pureza y castidad rápidamente pasó al olvido.