Si la abeja desapareciera de la superficie de la Tierra, entonces el hombre sólo tendría cuatro años de vida. Sin abejas, no hay polinización, ni plantas, ni animales, tampoco humanos.
Albert Einstein
Probablemente muchos de ustedes no crean que la desaparición de las abejas acabaría con los humanos.
Pero la cruda realidad es otra.
La agricultura Europea depende en un 84% de la polinización de los pequeños insectos, y la agricultura mundial en un 70%. La extinción de las abejas conllevaría una catástrofe alimenticia a nivel global, con una carestía apreciable y una consiguiente subida de precios de los alimentos. Y eso que solo estamos tomando en cuenta la agricultura, si añadiéramos además la vida silvestre (los bosques, los campos, las selvas, etc.) tendríamos en una sola palabra, el Apocalipsis.