No tenemos a Messi, no tenemos a Neymar, ni siquiera a Robben o a James Rodríguez. Tampoco están los hermanos Boateng. Pero en nuestro Mundial 2014 sí tenemos a Tom Araya, los hnos. Van Halen o Young. Tenemos intensidad, emociones y sufrimiento. No nos hacen falta los penales para lograr todo esto, el universo del Heavy Metal es suficiente para equiparar al de la pelota. Y si a alguno le falta o les faltó huevos a nosotros nos sobra "música, música... siempre si...". El 39 tiene toda esta magia y lo podés repetir la cantidad de veces que quieras, de los ángulos que quieras y con solo un click.