El Mar nos vuelve a llamar y otra vez romperemos su calma. Viajaremos en el Pequod de la mano de Ahab y las aguas oceánicas se inquietarán. Ya el viejo pata de palo era suficiente para que las profundidades bramen y nosotros encima traemos la mùsica del trueno, hija de la madre tierra y el corazón libre. Palabras de Acero 49, un viaje por los mares del verbo, la voz y los ritmos.