Tres años y medio de cárcel para el rapero Valtonyc por injurias al rey, enaltecimiento del terrorismo y amenazas. Dos años y un día para los raperos de La Insurgencia, dos años para el rapero Pablo Hásel y un año para el rapero César Strawberry, todos por enaltecimiento. El rap de denuncia en España es una profesión de alto riesgo. No comparto la violencia de muchas de sus letras, pero defiendo su libertad para cantarlas. En una democracia nunca deberían estar sometidas a la condena penal, solo a la crítica social, y en todo caso, a la justicia civil. A una multa, nunca a prisión.