Radio Caroline, la experiencia más exitosa y recordada de aquel entonces, naufragó pero no se hundió y escondida en la clandestinidad logró extender su existencia y prolongar así su sueño hasta 1988, solo que la respuesta que encontró dos décadas atrás en los jóvenes no fue la misma en los adolescentes de finales de la década de los 80´s. Sin lugar a dudas no era misma generación necesitada de libertad de los sesenta, la radio contemporánea ya había ocupado el lugar del viejo barco pesquero.