Condensación del libro de Constance y Harmon Helmericks. Cuando Bud y Constance Helmericks se pusieron en marcha, llevando apenas las provisiones que podía contener una canoa, con el propósito de pasar un invierno en las inexploradas montañas septentrionales de Alaska, sabían que iban a soportar incomodidades y escasez. Pero no entreveían días magníficos plenos de bellezas y delicias – ni esperaban semanas de hambre inminente. La suya es una historia de valor y destreza, toda una serie de aventuras como para hacer hervir la sangre.