Madriguera con vistas al Mediterráneo.
El tiempo no existe, existen los cambios.
Desde la tierra que soy, con los huesos vestidos de esperanza, se me escapa la voz soñando lo que perdí, herido el corazón por la nostalgia.
Soy Toe Morán.
Momentos de sal y danza.
*De fondo suena un violín al que dan vida los dedos de Ara Malikian: una hermosura de nana, como todo lo que interpreta este talentoso músico de enorme corazón.