A raíz del pedido del fiscal del MPA Mauricio Clavero, la jueza estableció reglas de conducta entre las que se destacan que el condenado tiene prohibido durante los tres años que dura su condena condicional, residir en las localidades de Amenábar y Sancti Spíritu. Además, en caso de visitar a su madre o a su hermano, no lo podrá hacer por más de tres días al mes, y deberá informar a la policía el tiempo de su estadía, el lugar en el que permanecerá y concurrir a la subcomisaría de la localidad cada seis horas.