Dentro de unos días, una familia de Fisherton integrada por una pareja y tres pequeños hijos recibirá en su casa a cinco jóvenes sirios en carácter de refugiados, los primeros en llegar a Rosario desde que se inició la devastadora guerra que, en seis años, ya dejó 331 mil muertos, 2 millones de heridos y otros 12 de desplazados. Bárbara Salcedo (39) y Mauro Stefoni (40) no son descendientes de árabes, pero no precisaron de esa herencia para sentir que la tragedia que rodea las vidas de esa gente no podía serles ajena.