Los Lores pensaban que tras ocupar todas las tierras de los Bere, podrían utilizar el viejo truco de los Pares, consistente en negar todo cuanto se dijo y escribió acerca de la valentía de los Béricos y consecuentemente respecto a los fracasos del antiguo Imperio Paio. Quien se atreviera a decir lo contrario, sería ejecutado públicamente por embustero y sediciosos. Los Lores y Pater estaban convencidos de que esta táctica resulta siempre. Muchas veces, las mujeres son las primeras en denunciar a sus maridos, acusándoles de poner en peligro la seguridad de sus hijos, afirmando "tales mentiras".