(...) Obnubilada por los hechiceros movimientos de estos seductores animalitos, escuchando los sutiles y seguros tactos de sus patas acompasadas, que componen sus secretas melodías en el silencio. Era muy pequeña, de color verde y de estructura parecida a la de un cangrejo de playa (...) ¿Cuántas rutas invisibles habrá? ¿Cuántas nos será permitido a nosotros conocer?
Y siempre están allí, esperando el salto insospechado. A la intriga del deseo intrépido de abrirse a otra estación estelar.
Texto e interpretación: Lucía Callén
Música: BSO El Piano.