Entonces se me ocurrió que sí,
que podía hacerlo.
Y que además ya había sido hecho
en otro lugar, en otro tiempo.
Somos el eco de un código supremo
las sombritas de una luz inefable...
Entonces al fin uno se entera
de lo que ocurre y como y por qué...
Adivinándonos en la constante disolución
de este caos...
...la intención de todos estos pequeños
constructores de MundoNuevo,
que se acercan,
tumbando muros con sonrisas
borrando fronteras con guiñadas.
Curando y sanando todo esto.
Todas estas vibraciones que somos
dejan atrás esa fatal desarmonía
un algo invisible nos reúne y
el Ser Fraterno nos invade justo a tiempo.