La personalidad en psicología es el conjunto de aspectos psíquicos que caracterizan a cada persona. Queda establecida sobre los 7 años de edad y nunca cambia por otra: la mejoramos integrando otros rasgos y conductas positivos, o la desintegramos sectorizando su atención en unos pocos rasgos.
Siendo iguales como humanos, la personalidad diferencia a las personas en sus rasgos psíquicos de identidad. Pero, podemos agruparnos por “Tipos básicos de Personalidad”, pues cada Tipo nos lleva a unos a actuar de manera semejante ante una determinada circunstancia y otros a actuar diferente.
Cada quién está formado por 2 partes: la PERSONALIDAD y el OBSERVADOR (esencia) que se da cuenta cómo actúa esa personalidad y que habría de gobernarla.
"La personalidad ha de estar al servicio del alma, y no al revés."
Conocer mejor la propia personalidad con la que me identifiqué (cómo el ego me tapa el alma) tiene grandes ventajas personales: identificar mis motivaciones (que me impulsan a actitudes automáticas), poder “soltar” lo que me perjudica y estanca, des-identificarme de la personalidad, “volver a casa”, ser quien en esencia soy. Tomar mejores decisiones en la vida.
Si me conozco, puedo ser dueña de mí misma y la personalidad no me gobierna.