Dalet nos propone preguntarnos: ¿cuál es nuestra obra para sentir tal arrogancia? ¿cuál es la trascendencia de nuestro paso por el mundo? ¿de qué tengo que sentirme orgulloso(a)?
Buscar las respuestas a estas preguntas nos permite dos cosas:
1. Darnos cuenta que, sin un propósito altruista, nuestra vida carece de sentido.
2. Tomar consciencia que el objetivo que tenemos, dentro de la vía espiritual, es desarmar la caparazón que nos ponemos (nuestro ego).