La parasha Matot le da inicio a las 3 semanas de entrenamiento entre el 17 de Tamuz y el 9 de Av, de las cuales hablamos la semana pasada. ¿Por qué es un entrenamiento?. Porque de la misma manera como hay un día del padre y un día de la madre, así mismo la Kabalah nos revela que hay un día del ego, que es el 9 de Av. Es decir, este es el día en el que el Ego llena el tanque de combustible que le va a servir para dominarnos durante todo el año. ¿Cuál es ese combustible?, simplemente nuestra energía vital. El entrenamiento de estas 3 semanas consiste en lo siguiente: observar en que aspecto de nuestras vidas el ego nos somete. En estas 3 semanas, nuestros deseos corporales y nuestras necesidades estarán bajo una lupa. Me explico: la función principal de las sefirot es de regular el alto voltaje de la luz, de modo de irle bajando la frecuencia poco a poco, lo que la hace soportable con respecto a nuestra vibración; pero durante estas 3 semanas ese regulador se duerme, es decir la luz nos llega en forma directa, siendo que lo primero que se ilumina es nuestra concha externa. Es como si pusiéramos una fruta sobre el foco de una luz, lo visible de la fruta, que es la concha queda expuesta. Por tal razón es tremendamente importante para quien hace un trabajo de transformación personal durante todo el año, estar atento a todo lo que se le mostrará de si mismo, durante estas próximas 3 semanas.