Todos nuestros países latinoamericanos
padecen los mismos males. Y el remedio es el mismo:
LAS CINCO REFORMAS.
que responden a la jerarquía de las necesidades más sentidas de la población,
reveladas en todas las encuestas.
Vea Ud.:
(1) Lo primero en la vida es la vida misma. Y la inseguridad es lo que más afecta a toda la población en su conjunto, y en general la desatención por parte del Estado de sus funciones propias: seguridad, justicia, y obras públicas de infraestructura. Este problema sale de primero siempre en las encuestas por el simple peso de las respuestas de la masa de gente apuntando a lo mismo.
(2) Lo segundo en la vida, es el sustento; y las deficiencias en la economía golpean duro al segundo grupo de más peso: población trabajadora y económicamente activa, amas de casa y consumidores; por eso estos problemas van en segundo lugar.
(3) Después de la vida y el sustento, sigue la educación, que preocupa a los jóvenes, y a los padres de hijos en edad escolar, o aspirando ellos mismos a completar su formación; y estos son sectores muy específicos de la población.
(4) La salud comienza a ser problema a medida que uno se hace de más edad, ¿o sí?
(5) Por fin, el retiro es un tema de interés muy específico para la vejez.
La Primera Reforma es poner en su lugar al Estado, los gobiernos, y los partidos; la reforma política. La Segunda es sacar al Estado de los mercados, liberando a los factores productivos para crear riqueza y empleo; la reforma en moneda, banca y economía. Y en simultáneo las tres reformas “sociales”, para acabar con el perverso esquema de “dos sectores” separados que hoy tenemos en educación, asistencia médica, y jubilaciones: el sector estatal, el malo, para los pobres, y el privado, el bueno, para los ricos.