Listen

Description

Una nube de langostas del desierto puede consumir unas 80.000 toneladas de vegetación al día, lo suficiente como para alimentar a 200 millones de personas.

Un grupo de una tonelada de langostas puede comer en un día lo equivalente a 10 elefantes, a 25 camellos o a 2500 personas. Estos animales en solitario no son agresivos pero en gran número pueden generar un estado de excitación colectivo que los hace muy voraces, llegando a alcanzar grupos de 80 millones de individuos por kilómetro cuadrado.

Aunque muchos países afectados y donantes han tratado y ayudado a eliminar y paliar los efectos de estas plagas con medios materiales y humanos, no se ha podido evitar que esta calamidad afectara a un gran número de países subsaharianos, cuando a finales de 2003 ya se estaba alertando de esta plaga incontrolable. Efectivamente, desde meses atrás se estaban desarrollando labores preventivas y de mitigación desde donde se incubaban las larvas. El problema es tan acuciante que incluso algunos países poseen centros de predicción y seguimiento de plagas de langostas del desierto y de otros animales dañinos. No ha sido posible parar esta marea destructiva de cosechas, arbustos y árboles.

Pero ¿Cuáles son las condiciones meteorológicas que favorecen el desarrollo, crecimiento y dispersión de estos animales en las dimensiones actuales y pasadas?.