El pedido oficial de las iglesias católicas, evangélicas y protestantes a los misioneros para que no chantajeen ni engañen a aquellos a quienes desean convertir. Los grititos de víctima del vocero de la arquidiócesis de México por el “aberrante” cercenamiento de su libertad para hacer proselitismo político desde el púlpito. Lo que mantenía la Iglesia sobre esa libertad de expresión hace apenas un siglo y cuarto.