Hay muchas técnicas de trabajo interior que nos abren la puerta a nuestra esencia. Sin embargo, quizá habrás constatado que te cuesta concentrarte, o que por más que practicas no alcanzas otro grado de conciencia. La razón estriba en el hecho de que nuestras mentes están en búsqueda constante y pasan de un estímulo a otro, fruto del tipo de vida que llevamos.