No te distraigas con juicios personales proyectados en el tiempo que todo lo cambian externamente pero que no ahondan en el núcleo mismo de la cuestión: la consciencia siendo consciente de ser pura consciencia plena. Nada esencial hay que mejorar, puesto que nada esencial ha estado realmente estropeado jamás. Así que haya primero, en lo interior, la realidad incuestionable de ser, y la vida se desplegará en paz de manera natural... en un ilimitado e inefable presente que trasciende todo tiempo y forma.