En el corazón de una antigua casa, donde los secretos se susurran en las sombras y los espejos reflejan un pasado inquietante, se oculta la leyenda de El Hermano Gemelo, una historia de maldiciones familiares y la presencia de una entidad oscura que se transmite a través de generaciones.
Un niño, solo en su habitación, percibe una presencia constante a su lado. Un "otro hermano" que solo él puede ver, una sombra silenciosa que lo acompaña a todas partes, con el rostro siempre oculto, como si la oscuridad misma lo envolviera. La familia, ajena a la presencia espectral, atribuye el comportamiento del niño a la imaginación propia de la infancia.