la experiencia de una mujer que sufrió una maldición durante doce años, atribuida a una vecina.
Detalla los síntomas físicos inexplicables, las múltiples consultas médicas sin diagnóstico, y el posterior recurso a prácticas esotéricas para sanar.
Un ritual llevado a cabo por un brujo para romper la maldición, incluyendo detalles de los objetos y acciones empleados.
Finalmente, se reflexiona sobre la existencia de fuerzas sobrenaturales y la incapacidad de la ciencia para explicarlas completamente, contrastando la experiencia personal con las explicaciones teológicas