La película de la que hablamos en nuestra Cata del Cine demuestra que una buena historia de acción no tiene por qué construirse con artificios espectaculares y efectos para crear la tensión que merece. Y cuando se trata de crear historias oscuras y enrevesadas, al igual que en la literatura, los nórdicos nos llevan ventaja. Hablamos de “The guilty” (Den skyldige) la sorpresa danesa de este año.