Esto significa una meta de gran valor, difícil de realizar, que requiere una inversión personal y de tiempo, a largo plazo.
Ambos aspectos deben existir para que exista una .
Un plan sin un sueño carece del ímpetu para atraer los líderes necesarios para hacerlo funcionar. Sin un plan, un sueño es meramente visionario y nunca aterrizará.